Brasa de verdad, mesa larga y tiempo para compartir sin prisa.
La calçotada no es solo comida: es reunión, tradición y conversación lenta. En Nou Can
Martí la vivimos rodeados de bosque, en la Carretera de les Aigües, a solo 5 minutos de
Sarrià.
Aquí el fuego se enciende temprano, el romesco se hace en casa, y la mesa se alarga sin
mirar el reloj.